¿Qué es el herpes?

El herpes es causado por dos virus diferentes pero similares: el herpes simple tipo 1 (VHS-1) y el herpes simple tipo 2 (VHS-2). Ambos pueden hacer que aparezcan llagas en y alrededor de la vulva, vagina, cuello uterino, ano, pene, escroto, nalgas, cara interna de los muslos, labios, boca, garganta y, rara vez, en los ojos.

Esta enfermedad se contagia por el contacto de la piel con áreas infectadas, con frecuencia durante el sexo vaginal, oral, anal y también al besarse. Sus principales síntomas son brotes de ampollas o llagas dolorosas que causan picazón y que aparecen y desaparecen. Muchas personas con herpes no notan las llagas o las confunden con otra cosa, por lo que no saben que están infectadas.

El herpes no tiene cura, pero hay medicamentos que calman los síntomas y que disminuyen las posibilidades de contagiar a otras personas. Lo bueno es que los brotes suelen ser menos frecuentes a medida que pasa el tiempo y, aunque en ocasiones puede ser incómodo y doloroso, el herpes no es peligroso.

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Síntomas del herpes

El síntoma más común del herpes son las llagas en los genitales o la boca. No obstante, la  mayoría de las veces no hay síntomas por lo que la persona desconoce que está infectada, o  incluso puede ocurrir que los síntomas se confunden con otras afecciones, como granos, pelos  encarnados o gripe. El hecho de que los síntomas aparezcan y desaparezcan no significa que la infección no exista o que no se pueda transmitir.

Síntomas del herpes genital

El síntoma más común del herpes genital es un grupo de ampollas que pueden reventar y convertirse en llagas. Otros síntomas son:

  • Ardor al orinar si la orina toca las llagas
  • Dificultad para orinar porque las llagas y la hinchazón bloquean la uretra
  • Picazón
  • Dolor en el área genital

Si el herpes genital es causado por el VHS-2, también pueden aparecer síntomas similares a los de una gripe, tales como:

  • Inflamación de las glándulas que hay en la pelvis, garganta y axilas
  • Fiebre
  • Escalofríos
  • Dolor de cabeza
  • Sensación de dolor y cansancio

Estos síntomas suelen aparecer de 2 a 20 días después de contraer la infección,aunque a veces el primer brote tarda años en aparecer. El primer brote puede durar entre 2 y 4 semanas.

Aunque las ampollas desaparezcan, el virus permanece y puede volver a producir llagas, es lo que se conoce como rebrotes, en especial durante el primer año. Es posible que unas horas o días antes de que aparezca el brote se note picazón, ardor u hormigueo en el área genital.

El primer brote siempre es el peor, los rebrotes suelen ser más cortos y menos dolorosos. La mayoría de las personas con herpes padecen menos brotes a medida que pasa el tiempo, algunas incluso dejan de tener brotes. Los síntomas del herpes pueden ser más dolorosos y persistentes en personas que tienen alguna enfermedad que afecte su sistema inmunitario, como leucemia o VIH.

Síntomas del herpes oral

Por lo general, el herpes oral es menos doloroso y molesto que el genital.

El herpes oral se caracteriza por la aparición de llagas en los labios o alrededor de la boca. También pueden aparecer llagas dentro de la boca, pero esto solo ocurre las primeras veces que se presentan los síntomas.

Las llagas duran algunas semanas y después desaparecen por sí solas. Pueden volver a aparecer semanas, meses o años después. Las llagas pueden llegar a ser muy peligrosas si se presentan en recién nacidos.

Transmisión Herpes

El herpes se contagia por contacto directo de piel a piel con alguien que tenga el virus. La mayoría de las personas con herpes oral se contagiaron cuando eran niños, al recibir un beso del padre o de la madre que tenía herpes. La madre también puede transmitir el herpes genital a su bebé durante el parto vaginal, aunque no es algo muy habitual. Por tanto, no es necesario tener relaciones sexuales para contraer el herpes, si bien las relaciones sexuales vaginales, anales u orales son la vía de contagio más frecuente.

También se pueden infectar otras áreas de la piel si el virus del herpes encuentra una forma de entrar, por ejemplo, a través de cortaduras, quemaduras, erupciones u otras llagas.

El herpes es más contagioso cuando hay llagas abiertas y húmedas, pues la secreción de las ampollas propaga fácilmente el virus aunque también puede propagarse cuando no hay llagas y la piel se ve perfectamente normal.

Se trata de una infección muy frecuente y silenciosa que permanece en el organismo de por vida, donde puede vivir durante años sin provocar síntomas, por lo que es muy difícil saber cuándo y cómo se produjo el contagio.

¿Cómo saber si tengo herpes?

Hay enfermedades de transmisión sexual que pueden confundirse con el herpes, como la sífilis, pero el tratamiento es diferente. Por tanto, es importante hacer un buen diagnóstico cuanto antes para evitar tratamientos erróneos.

El diagnóstico se basa esencialmente en la búsqueda del virus en las lesiones por detección antigénica directa, cultivo o PCR (reacción en cadena de la polimerasa). Esta última prueba ha demostrado su eficacia para un diagnóstico rápido de meningoencefalitis herpética, con una excelente sensibilidad. El diagnóstico molecular amplifica una región específica del ADN de los virus VHS1 y VHS-2. Un estudio más profundo del fragmento de ADN amplificado permite distinguir si el virus presente es el VHS-1 o el VHS-2.

Tratamiento del herpes

El herpes no tiene cura, no obstante, se pueden tomar medicamentos que ayudan a tratar los síntomas y controlar la infección haciendo que los brotes sean más cortos y menos dolorosos, además de prevenir brotes futuros. También se pueden tomar medidas para que el dolor disminuya:

  • Tomar un baño caliente
  • Mantener el área genital seca
  • Usar prendas de vestir suaves y holgadas
  • Aplicar una compresa fría en las llagas
  • Tomar algún analgésico

Si se tienen muchos brotes, se recomienda una terapia de supresión, es decir, tomar medicamentos todos los días. Esto ayuda a prevenir futuros brotes y a reducir las posibilidades de transmitir la infección a la pareja.

Si no se recibe tratamiento los brotes pueden volver a repetirse como no. Algunas personas, de forma espontánea dejan de tener brotes después de un tiempo, de hecho no se sabe con exactitud qué desencadena los brotes del herpes genital, pueden ser infecciones, operaciones, irritaciones cutáneas, las relaciones sexuales, la menstruación o el estrés.

Las erupciones del herpes oral pueden ser causadas por quemaduras solares, heridas en los labios u otras infecciones.

A diferencia de otras ETS, el herpes no empeora con el paso de los años ni provoca problemas graves de salud. Sin embargo, las probabilidades de contagiarse con el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) es mayor si se tienen llagas causadas por el herpes ya que estas son una vía de entrada del VIH en el organismo. Por tanto, se recomienda el uso del preservativo como forma de prevenir el contagio tanto del herpes como del VIH.